Raimond Chaves | Cielo roto

 

Exposición: Cielo roto
Artista: Raimond Chaves
Fechas: Agosto 17 a septiembre 29, 2017

Lugar: (bis) | oficina de proyectos
Dirección: Calle 23 Norte # 6AN-17, oficina 412, Cali – Colombia

Horario:
Lunes – martes / con cita previa
Miércoles – jueves – viernes / 3:00 PM a 7:00 PM
Sábado / con cita previa


Cielo roto

A principio de año el cielo se llenó de agua caliente y acabó por romperse, llegaron los aluviones, las avalanchas y las inundaciones. Al atardecer el cielo en la costa brillaba tan raro como si en el aire flotaran, a la luz del sol de poniente, millones de diminutos cristales. Pasaban los días y los puentes caían, las quebradas y las barrancas rugían y los vivos y los muertos, tan campantes, iban y venían caminando sobre las aguas.

A continuación, una vez se acabó esa racha volvieron los incendios pues esta ciudad se está quemando todo el tiempo. Arden cines, restaurantes, depósitos, basurales, fábricas, edificios y galpones. Esta vez el humo y las llamas se acabaron comiendo el brillo del cielo y a vivos y a muertos les tocó desvanecerse en el aire y escurrirse por entre el cielo roto.

Los incendios permitieron caer en cuenta de que esta urbe de todos contra todos es en realidad una ciudad de esclavos y el escenario de una renovada y continua lucha de clases. La violencia la ejercen avezados de cualquier estrato valiéndose de todo tipo de artimañas; mientras la mayoría, no hace otra cosa que aplicársela contra sí misma.

Está claro que una ciudad sin cielo y perpetuamente en ascuas, donde se trabaja bajo llave y se orina en botellines es una ciudad donde no hay justicia. Una conurbación de lágrimas sucias. Una forma sin forma.

Al sur de la ciudad vive el artista, en el último barrio; en una curva en la ladera de un cerro de polvo frente al mar. Si nuestra vista pudiera atravesar los muros veríamos que dibuja sobre una mesa de madera. Una de pino blanco, de tamaño medio, de patas gruesas y cuadradas y con travesaños por los cuatro lados.

Dibujar sobre papel en una mesa de madera hace que el lápiz se hunda en la hoja, y que ésta se acomode a las vetas, como quien camina pesadamente por los surcos de un campo de labranza. El grafito, mudo, avanza por el papel que engorda al ir absorbiendo el desgaste. Una labor silenciosa, en la que toda fricción queda amortiguada. Es por todo ello que el artista resolvió comprar un vidrio con el que cubrirla para proteger su superficie y a la vez trabajar de otra manera.

Dibujar en el papel sobre vidrio es diferente. Si al empezar no se tiene claro lo que hay que hacer, el grafito resbala sobre la hoja. Como quien se pone a patinar sin saber cómo. Entonces se avanza al garete, se tira líneas sin orden ni sentido, se borronea aquí y allá para dejar informe todo aquello que apuntaba a ser algo reconocible. Dibujar así no suele deparar gran cosa, pero cada tanto se da el milagro de quedar a merced de lo trazado y uno queda boquiabierto ante algo extraño. No es tan fácil ese dejarse llevar para hacer algo de la nada y que en caso extremo permite construir nada de la nada. Un dibujar sin política, economía del arte en estado puro.

Sin embargo, a poco que uno tenga un objetivo, así no sepa cómo lograrlo, resulta que dibujar no es una tarea fácil. Con vidrio de por medio, el lápiz percute, el papel no absorbe sino que contrapuntea y aquello que debe ser dibujado perentoriamente: cielos rotos, incendios, violencia, lucha de clases y debilidades propias, bota y rebota resistiendo a ser representado. Miserias e injusticias que no hay forma de aprehender. Así sucede cuando los asuntos del mundo te increpan y dibujar es como intentar avanzar esquivando pedradas.

Resbalar y percutir es al final una mezcla explosiva y vendría a resumir nuestro contradictorio estar en el mundo. Nos dejamos llevar, y a poco que opongamos resistencia no hay otra que ir enfrentando violencia.

El artista de esta muestra ya hace tiempo que no hace lo que quiere, sino que, un poco como todos, intenta lo que buenamente puede.

Billy Murcia
Lima, en julio de 2017


Raimond Chaves

Nace en 1963 en Bogotá, Colombia. Vive y trabaja en Lima desde el año 2002.

En su labor en solitario se dedica a dibujar, práctica que ha sido una constante a lo largo de su trayectoria. Chaves concibe esta disciplina como una herramienta multiusos capaz de interrogar la naturaleza de las imágenes además de permitir la deconstrucción simbólica de un contexto determinado, amén de otras posibilidades. Entre sus proyectos se destacan: La vida abstracta de Billy Murcia (2016), Turistas, ruinas y montañas (2014), Cantante melódico (2012), Los dibujos marihuanos (2010), Dibujando América (2005-2009) y Los ladrones de dinamita (1998-2000).

Desde los inicios del presente milenio también trabaja en dupla con la artista Gilda Mantilla. En 2015 participaron en la 56ª Bienal de Venecia con la instalación Misplaced Ruins para el Pabellón del Perú.

Entre su exposiciones recientes se cuentan: La vida abstracta de Billy Murcia (individual), ProjecteSD, Barcelona 2016; Segunda naturaleza (individual), Flora Ars + Natura, Bogotá 2016; Under the Same Sun: Art from Latin America Today, South London Gallery, Londres 2016 ; Shadows: Contemporary Peruvian Photography, 1968-2015, Blanton Museum of Art, Austin 2016; Gabinete de la curiosidad (individual), Museo de Arte de Lima – MALI, Lima 2015; Misplaced Ruins (individual), 56 Biennale di Venezia, Pabellón del Perú, Venecia 2015; Bajo un mismo sol: Arte de América Latina hoy, Fundación Jumex, México DF, 2015; Unsettled Landscapes, SITE, Santa Fe 2014; Under the Same Sun: Art from Latin America Today, Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York 2014; Observaciones sobre la ciudad de polvo (individual), Museo La Tertulia, Cali 2013; Pulso alterado, MUAC, México DF 2013; A Trip from Here to There, MoMA, Nueva York 2013; 9ª Bienal do Mercosul, Porto Alegre 2013; Saber Desconocer – 43 Salón (Inter) Nacional de Artistas, La Naviera, Medellín 2013.

La obra de Chaves forma parte de las siguientes colecciones: Tate Modern, Londres; Solomon R. Guggenheim Museum, Museum of Modern Art – MoMA y Colección Patricia Phelps de Cisneros – CPPC, Nueva York; Cisneros Fontanals Art Foundation – CIFO y Pérez Museum, Miami; 101 Collection, San Francisco; Diane and Bruce Halle Collection, Arizona; FRAC-Corse, Córcega, Francia; Museo de Arte de Lima – MALI, Lima; Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía – MNCARS, Madrid; Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León – MUSAC; Centro Galego de Arte Contemporánea – CGAC, Santiago de Compostela, España; así como de otras colecciones públicas y privadas de Alemania, Colombia, España, China, Puerto Rico y Perú.