Juan Sebastián Peláez | Temporary Autonomous No Flex Zone

 


Life Is a Riot

Desde el asesinato del César, cuando los romanos salieron a las calles y quemaron y arrasaron su propia ciudad, riots (revueltas) estallan todos los años alrededor del mundo. La definición de riot es la de un evento violento en el cual la muchedumbre ataca a la gente y/o a la propiedad pública o privada, y en el cual la violencia tiende a ser contagiosa y estar fuera de control. Sin embargo, aparte de eso, las revueltas suelen ser de los más variopintas.

Las revueltas son vistas normalmente como anarquía y desorden, pero también son otra forma de ejercer la política y la economía. Los riots han llevado a batallas, guerras, revoluciones y a la caída de grandes imperios. El Zar ruso, la monarquía francesa, el colonialismo inglés en la India, la guerra de la Independencia de los Estados Unidos (empezando por el Boston Tea Party) y, durante la primavera árabe, varios gobiernos fuertemente afianzados, han sido víctimas de la propagación de revueltas populares.

No obstante, los disturbios en sí no tienen ninguna filiación política particular, y pueden ser tanto progresistas como ultrarreaccionarios, resultado de la violencia de una muchedumbre de oprimidos o de la violencia de Estado. Los pogromos judíos a lo largo de Rusia fueron revueltas organizadas por el gobierno, así como lo fue la Noche de los Cristales Rotos durante la Alemania nazi.

Como es el caso de la mayoría de las grandes ciudades alrededor del mundo, la historia de Nueva York es la historia de la violencia colectiva. A pesar de que los Estados Unidos se enorgullecen de ser una democracia, los negros, los grupos inmigrantes y hasta los homosexuales sólo han alcanzado igualdad de derechos a través de revueltas callejeras (los anarquistas, quienes fueron responsables por gran parte de las revueltas en la ciudad de Nueva York en los inicios del siglo veinte, son la excepción).

No obstante, las revueltas a menudo están conformadas por aquellos que se supone deben mantener el orden. La policía en Nueva York ha estado amotinándose desde que las primeras dos fuerzas de policía se enfrentaron la una con la otra en The Great Police Riot de 1857. En 1988, durante los Tompkins Square Park Police Riots, los uniformados enloquecidos atacaron a quienquiera que estuviera en la calle. Dado que el equipamiento antimotines está diseñado para maniobras ofensivas, y que los sindicatos de policías garantizan que no se castiga la brutalidad policial, a la policía simplemente le encanta golpear gente con su porra, rociar gas pimienta a las multitudes y disparar balas de caucho o metal.

A pesar de que las revueltas siempre han sido comunes en el campo durante los tiempos de escasez de alimentos o incremento de precios, tienden a ser vistas como un fenómeno esencialmente urbano. Los barrios más pobres, como Watts en Los Angeles en los años 60, Brixton en Londres en los 80, o las banlieues en París en los 2010, son conocidos por la mayoría de la gente únicamente por la violencia colectiva que allí ha ocurrido. Hoy en día, los nombres de ciudades previamente desconocidas de Estados Unidos saltan a las noticias cada vez que la policía dispara contra una persona de color y en consecuencia estallan revueltas.

Como sucedió con la muerte del César, los asesinatos de líderes queridos a menudo desencadenan violencia y destrucción callejera. La revuelta de El Bogotazo en 1948, después de que Jorge Eliecer Gaitán fuera asesinado, resultó en 1.500 muertos y desembocó en el periodo conocido en Colombia como La Violencia. Los riots en ciudades a lo largo de los Estados Unidos después del asesinato de Martin Luther King fueron los mayores levantamientos civiles desde la Guerra Civil (en Boston, la ciudad más racista del noreste, se evitó una revuelta sólo cuando James Brown fue convencido por el gobierno de la ciudad de llevar a cabo un concierto para poner a la gente a bailar en vez de que destrozaran la ciudad).

Muchas veces, sin embargo, no se necesita una tragedia para que estalle una revuelta. Cada vez que, en las principales ciudades, hay un apagón que dure más de un par de horas, disturbios y saqueos ocurren. El clima caliente del verano ha llevado a revueltas, tales como el Long Hot Summer en 1967, cuando 159 riots se esparcieron por los Estados Unidos. La víspera de año nuevo es una noche tradicional para las revueltas, como lo son las vacaciones de primavera. Las revueltas estudiantiles son un suceso que se repite anualmente, como lo son los motines en muchas cárceles. La polución, las enfermedades contagiosas y hasta las vacunas hoy en día conducen a la violencia en las calles.

La comida, o la falta de, ha inspirado cientos de las más grandes revueltas alrededor del mundo, entre ellas las motivadas por el pan, la papa, la harina, las tortillas y la sal, todos alimentos básicos que garantizan la supervivencia de los seres humanos. Por otra parte, alcoholes de lujo como el whisky, la ginebra y hasta la champaña también han detonado la propagación de la violencia colectiva. En los Bawdy House Riots de 1668 en Londres, los puritanos atacaron y destruyeron prostíbulos pero, igualmente, las revueltas también han ocurrido cuando los prostíbulos han sido cerrados.

Los disturbios en el mundo de los deportes son una tradición de larga data. En 532 d. C., en la antigua Constantinopla, las revueltas estallaron por las carreras de cuadrigas, con el saldo de 30.000 personas muertas. Los disturbios a causa del hockey y el basquetbol son una tradición anual en los Estados Unidos, mientras que aquellos debidos al fútbol suceden semanalmente en América Latina (como sucedió en 2011 cuando el América de Cali descendió a la segunda división). La “guerra del fútbol” entre Honduras y El Salvador empezó con los disturbios del Mundial de 1970. Debido a su elevado costo y consecuente exclusión social, los disturbios tienden a ir de la mano con la realización de eventos deportivos globales, especialmente con los Olímpicos.

Han estallando revueltas debido a representaciones polémicas en operas y teatros (particularmente en Irlanda), y por la publicación de libros incendiarios (Los versos satánicos provocó disturbios a lo largo y ancho de Pakistán). Una revuelta hizo erupción en un estadio de béisbol de Nueva York cuando miles de vinilos fueron quemados bajo la bandera de Fuck Disco (a la mierda con la música disco). Aunque en galerías y museos han ocurrido actos de vandalismo y violencia, ninguna revuelta se ha desencadenado por una obra de arte o una exposición. Hasta ahora.

Kurt Hollander


Juan Sebastián Peláez

Nace en 1982 en Medellín. Vive y trabaja en Bogotá.

Su trabajo más reciente problematiza las relaciones que, bajo el capitalismo avanzado, establecemos con los movimientos de resistencia social y, por ende con sus antípodas, los órganos de control social, tanto privados como del estado.

Creemos ejercer nuestra autonomía cada vez que, en las redes sociales, nos cruzamos con posts de movimientos sociales en algún lugar del planeta y manifestamos nuestra solidaridad con los oprimidos o nuestro rechazo hacia sus opresores. Sin embargo, y a pesar nuestro, con cada like, share o tweet, igualmente presenciamos como nuestras más férreas posiciones ideológicas se diluyen en una forma más de consumo.

Juan Sebastián Peláez exhibe individualmente desde 2007. Entre sus exposiciones más recientes se cuentan #pleaselike (individual), El Parqueadero, Banco de la República, Bogotá 2015; Don’t Do It Yourself, Carne, México DF 2015; Refurbished (individual), MIAMI, Bogotá 2014; Colombia Hoy, I Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Cartagena de Indias, Cartagena 2014; La Desilusión de la Certeza o la Ilusión de la Incertidumbre, Pabellón ArteCámara, ArtBo, Bogotá 2013; Inversión Social (individual) GUAY, Bogotá 2013; Taking Care of Business, Museo La Tertulia, Cali (2013).

Es cofundador de los espacios independientes El Bodegón (2005 – 2009) y MIAMI (2011 – ) en Bogotá.


Exposición: Temporary Autonomous No Flex Zone
Artista: Juan Sebastián Peláez
Curador: Juan Sebastián Ramírez
Fechas: Mayo 28 a junio 20, 2015

Lugar: (bis) | oficina de proyectos
Dirección: Calle 23 Norte # 6AN-17, oficina 412
Ciudad: Cali, Colombia

Horario:
Lunes – martes / con cita previa
Miércoles – jueves – viernes / 3:00 PM a 7:00 PM
Sábado / con cita previa


* Todas las fotografías por Lina Rodríguez Vásquez.