Alberto Lezaca | Vibraciones improbables

 


Architecture and Dowsing

[translation in progress]

1.
En un libro llamado El Principio de Peter, un tratado sobre el porqué las cosas van siempre mal, Laurence Peter (su autor) explica de manera muy práctica cómo es que fallan toda clase de asuntos, usando para sus ejemplos personajes hipotéticos cuyos nombres tienen que ver con su profesión o una característica que les hace fallar. De esta manera Alberto Resma trabaja en una fábrica de papel, el general Buenaguerra es comandante del ejército, Diego Lúcido es un empleado eficiente, Pedro Fichero es bibliotecario, Andrés Purafé sueña con un aumento y Ernesto Diestro que no cobra lo suficiente por su trabajo, entre otros, conviven en un universo conformado por personas ejemplares, personas que son ejemplos de algo en algún texto1.

2.
Cuando el señor Luz-Carlos distribuía las luces de neón en su ferretería estaba convencido de que serían usadas de una manera convencional, como la iluminación de un pasillo en una corporación o de medianas y pequeñas empresas (PYMES). Eran notables los pasillos largos de los hospitales en donde se alineaban estas lámparas, también los techos de ciertas galerías de arte con grandilocuentes estrategias de iluminación, así como los talleres, oficinas y demás compartimentos para trabajar. El neón y el cubículo hacían una buena pareja, así como con la idea de profesionalismo y sistematicidad.

La señorita Admin Audaz, que acababa de graduarse de la carrera de administración de empresas, analizaba las posibilidades de crecimiento de una compañía que quería contratarla y lo primero que encontró es que la sede principal de la empresa tenía unas luces cálidas de tungsteno que daban una idea errónea de su naturaleza. Pensaba que lo más indicado para esta compañía era el neón dada las características de despersonalización del negocio, el cual no sabía con precisión de qué se trataba, aunque siempre observaba en la sala del Doctor Ausencio (su propietario) largas filas de personas esperando un turno.

Sin importarle demasiado las actividades reales de la empresa, recomendó al señor Ausencio no solamente un cambio de luces sino de edificio, una demolición total de la sede que según ella no cumplía con los estándares de indiferencia necesarios en ese entonces; propuso inmediatamente dos arquitectos de su generación para la proyección de la nueva edificación. Arturo Paredes y Arturo Palacio, recién graduados también, hicieron las maquetas y los prototipos (3 modelos diferentes de edificio). Para el Doctor Ausencio los modelos eran muy modernos y a pesar de que no los entendía muy bien (no veía las puertas ni las ventanas) dio vía libre a su desarrollo en post de mejorar la dilación, elevar la distancia entre él y sus clientes, desenfocar todo aspecto que pueda tener escala humana y sofisticar la experiencia de negar a su clientela lo que ella necesita.

Un corporativismo abstracto, sin origen y sin fin, sin actividades específicas pero con muchos módulos y oficinas: el negocio del Doctor Ausencio estaba creciendo.

Arturo Paredes, acérrimo practicante de la radiestesia, hizo su estudio de suelos basado en las vibraciones de las varitas de cobre que llevaba siempre consigo como oráculo y determinó la oficina central del Doctor Ausencio (el sitio de más jerarquía) según las oscilaciones más altas de sus alambres. Eduardo Socio, socio del Doctor Ausencio y que anteriormente compartía la vieja oficina con él, vio amenazada su posición y solicitó por medio de carta radicada (con copia a los managements de la franquicia) que le fuera asignado el closet grande de puertas corredizas que quedaba en esta nueva oficina, ya que además de todo, el resto de los cubículos para los empleados eran incluso más pequeños que este armario. Luego de consultar con la radiestesia y que la señorita Admin diera su aval, el señor Eduardo Socio se le asignó el closet de la oficina principal. Al ayudante del Doctor Socio se le ubicó en el cajón de los zapatos, un hueco en parte inferior del armario…

3.
Mil años después el artista Julanito de Tal, experto observador de los arquetipos culturales a través de la historia, desempolvó de una biblioteca los planos originales de la sede principal del Episcopado Deslactosado2, edificio que fuera diseñado por Arturo Paredes y Arturo Palacio mil años atrás para el señor Ausencio de quién no se conservó mucha información. Julanito de Tal quería demostrar la existencia de severos errores estructurales en cuanto a las oscilaciones energéticas de la oficina principal, que era famosa por tener el primer armario tipo Eduardo diseñado por el mismísimo Eduardo Socio, el creador de muebles para oficina más importante del mundo.

Estas imprecisiones electromagnéticas de los inexpertos arquitectos de la época demostraban una incipiente imaginación colonizada que luego con los vidrios polarizados y la moda de construir en el techo un edificio exactamente igual al de abajo pero al revés, dieron la razón a Julanito de Tal sobre los fallos estructurales relacionados con fuerzas invisibles e implicaciones cuánticas de partículas alejadas entre sí por varios universos y de cómo esto interfiere en las microparticulas cristalizadas de las instituciones.

Julanito de Tal realizó las 3 maquetas de Arturo Paredes y Arturo Palacio, que hacían parte de los bocetos originales, en un simulador digital y se dio cuenta que si juntaba los modelos se formaba un gran bloque que se multiplicaba al infinito gracias a los espejos de los cubículos, lo cual generaba la impresión de un espacio sin fin con un número ilimitado de trabajadores ocupados en actividades eternas.

Este descubrimiento, junto con los manuscritos de la señorita Admin Audaz, le fueron útiles a Julanito de Tal para convencer al gobierno que sacara con humo a los obispos del Episcopado Deslactosado y construyera las maquetas restantes para conformar esta gran cinta de Moebius organizacional, y dar así trabajo a toda la población que justo por estos años ya no trabajaba más. El neón, que había sido prohibido hace muchos años, volvió a producirse masivamente porque el edificio necesitaba una cantidad infinita de tubos de luz. En los apuntes de la señorita Admin Audaz se especificaba incluso el color que debían tomar las esquinas de las paredes al envejecer, el tono de oscuro al que debía llegar la línea entre las baldosas y un trazo exacto de cómo debía quedar el cielo raso luego de 13 pasadas con mortero para techos.

El edificio “Ausencio” hizo parte de un estilo que los críticos llamaron “Neo-Berraco” en referencia a la gran cantidad de Neo-haciendas polarizadas construidas por los arquitectos del momento. Los muebles de oficina tipo Eduardo se convirtieron en piezas de museo y pocos de estos se conservaron empotrados en sus lugares originales. El armario de la oficina del señor Ausencio es el primer mueble tipo Eduardo del mundo, aunque vale la pena aclarar que el recinto nunca tuvo el traqueteo energético del que dio cuenta Arturo Paredes, con sus varitas de Radiestesia.

4.
Debido a una cuenta de cobro no radicada correctamente solamente se construyó uno solo de los edificios proyectados, que junto al edificio “Ausencio” no alcanzaban a conformar la mole necesaria para el inmueble eterno. Julanito de Tal hizo un análisis de este episodio y no concluyó nada, dejó abiertas sus hipótesis con el fin de que alguien encuentre el error de cálculo que él cometió al no prever totalmente las ecuaciones burocráticas. En una entrevista afirmó: “Estoy interesado en el lenguaje como una construcción cultural; principalmente en términos de cómo el lenguaje determina la forma de entender el mundo material mediante la creación de categorías y estructuras mentales”3. Julanito de Tal era un artista que buscaba poner en cuestión las convenciones y con sus obras invitaba al espectador a entrar en otra configuración mundial4, pero un formulario mal diligenciado detuvo abruptamente el proyecto.

5.
Pedro Criticón, sacapuntado crítico de arte, veía el trabajo de Julanito de Tal como una especie de profecía modular, una predicción cuadrangular que desarraiga la semiótica de sus signos. En palabras de Criticón “su pintura (la de Julanito de Tal) es una excelsa muestra de cálida frialdad. Los proyectos de Arturo Paredes y Arturo Palacio y el descubrimiento de la densidad del reflejo (que es como llaman a la propiedad de que siempre haya alguien sentado en los cubículos infinitos) son abordados acaso tangencialmente, no los ilustra ni los traduce, los problematiza, pues hay toda una política detrás del espejo”5.

Gracias a las nuevas mediciones electromagnéticas de Julanito de Tal, el problema de las falsas oscilaciones de la oficina del Doctor Ausencio quedó resuelto: la radiestesia arrojó que el lugar de más energía para colocar la oficina más importante era finalmente donde quedó la sala de espera. Quizá esto explique, dice el artista, la densa rebelión de los clientes y su posterior carnetización como insurgentes, documento personal e intransferible que les daba derecho a un turno en el edificio para emanciparse de cualquier cosa (hasta que llegaron los obispos).

6.
“Articular lo invisible” decía Julanito de Tal, “sí” dijo el arte.

Breyner Huertas

Notas:

1 El principio de Peter – Tratado sobre la incompetencia o por qué las cosas van siempre mal. Doctor Laurence Peter y Raymond Hull. Traducción de Adolfo Martín. 1969, Plaza y Janes S.A Editores. España.

2 El único aspecto que había cambiado en el edificio era una placa nueva ubicada a la entrada (una entraba que nadie usaba porque resultó más fácil entrar por otro lado) en la que estaba tallado el fragmento de un poema de Emilio Puemon que dice: “Mientras la bolsa de leche cuelgue en tus manos Deslactosadas”.

3 Tomado del programa televisivo Ultralenguajes.

4 Tomado de la revista Una arquitectura metafísica, o una metafísica de la arquitectura.

5 Columna Dominical de Pedro Criticón en el periódico Exsuscriptor.


Unlikely Vibrations

The publication’s cover and interior layout must be ready by the end of the month. I hope the editor’s instructions are clear enough to design the cover image for the text compilation.

I look forward to hear from you.

———- Forwarded message ———-

Perhaps the sum of all images allows for the possibilities to represent something. Nevertheless, it is most likely that when printed in the specified colours from the technical guide you sent the cover won’t allow the reader to see the book in the shelve.

When stretching the image out and attempting to preserve the solids that projects the darkest shades all colours fade away. I have been thinking about its similarity with transparency, but I believe the phenomenon is preposterous. Transparency in a material allows to see through it, but this transparency you insist on is crude and useless. I find devoid of any sense to multiply the vacuum’s presence, which I believe is unnecessary.

To best explain what I have been attempting to make you understand I have chosen a fragment from page 402 (903 in the extended edition):

“In Man in the High Castle I am not really missing the reason why, neither how of mister Tagomi swallowed our universe; simply, he got worse in a park and attentively dug out a hand crafted modern jewel with an abstract design.

He slept profoundly his attention and when he cut again the eyes he was in another universe. If I do not hear any explanation on this event it is because I hide no solution and want to avoid any writer, reader or critic to find one.”

I hope you understand, it is unlikely the vibrations achieve what, in principle, you and the writer expect. For such purposes I suggest a thorough revision of all issues addressed in the text. I insist in a reverse methodology; the removal of all verbs and its replacements by words not implying any sort of temporal form. In such way reading could be done in any order and the problem of page numbering would be solved.

Finally, in the chapter “If you stand up for this bad world you should eat each other” a change in repetitive deformations could be considered. Then, when looking at the images inside the publication our legs will be able to oscillate at a lower magnitude and balance will concentrate on the reader’s hand holding the publication.

Alberto Lezaca


Alberto Lezaca

Born 1971 in Bogotá, Colombia. Lives and works in Bogotá.

His practice looks into cultural and technological devices that allow creation of reality. In his most recent work he has developed a series of project revolving around the prototype, understood as the original idea shaping the objects and devices surrounding us.

His work seeks encounters with practices beyond visual arts. He carries out researches on architecture, design, music and literature.

Most recently his work has been exhibited in Hacia una nueva orilla, NC-Arte, Bogotá 2016; According to the Matter (solo), Alejandra von Hartz Gallery, Miami 2016; Conexão, Galeria Eduardo Fernandes, São Paulo 2015; Image-As-Image (solo), Galeria Eduardo Fernandes, São Paulo 2014; Vanishing Points, Shonibare Studio, London, 2014; Paganini meets NOGRAM (solo), Barbican Labs, London 2014; Affective Architectures, Aluna Art Foundation, Miami 2014; Digital Analogy: Pioneers of New Media, Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá, Bogotá 2014; A City on the Edge, Laznia Centre for Contemporary Art, Laznia 2013; Ninguna forma de vida es inevitable, Flora ars+natura, Bogotá 2013; Conciertaciencia, SESC Paço da Liberdade, Curitiba 2013; Folded Landscape (solo), Gasworks, London 2012; Structure over Structure (solo), La Central, Bogotá 2012.

Since 2010 he is a professor in Facultad de Artes at Universidad Nacional de Colombia.


Exhibition: Vibraciones improbables
Artist: Alberto Lezaca
Curator: Juan Sebastián Ramírez
Dates: July 7th to August 5th, 2016

Place: (bis) | oficina de proyectos
Address: Calle 23 Norte # 6AN-17, oficina 412
City: Cali, Colombia

Opening times:
Monday – Tuesday / by appointment only
Wednesday – Thursday – Friday / 2:00 PM to 6:00 PM
Saturday / by appointment only


With the kind support of:
Programa Departamental de Estímulos del Valle del Cauca 2016

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